El mate en 1600: en todas las clases sociales

En el siglo XVII la Infusión Nacional se destaca por dos hechos sumamente importantes: es parte de la dieta de toda la población, tanto de los españoles que gobernaban estas tierras como de indígenas, mestizos, criollos y esclavos; y se extiende a distintos países Sudamericanos y también a Europa.

Peones africanos tomando mate, en estancia (1895).

El mate en todas las clases sociales

Juan Carlos Garavaglia, en su libro “Mercado interno y economía colonial: tres siglos de historia de la yerba mate”, publica un texto del padre José Cardiel (Compendio de la Historia del Paraguay, 1780) quien afirma que en el siglo XVII “…la toman en tanta abundancia ricos y pobres, los pobres en vasos de calabazas pintadas o de palo santo y los ricos en los mismos vasos guarnecidos de plata y con bombillas de lo mismo para sorber. Los de conveniencias hechan en el agua azúcar y pastillas aromáticas y los pobres, jornaleros y esclavos la toman sin mezcla alguna”.

¿Cómo llega el mate a lugares tan lejanos como Gran Bretaña?

En diciembre de 1662 se establece, mediante cédula real, que toda la mercadería proveniente del Paraguay para ser distribuida hacia el mundo, entren ellas la yerba mate, debía registrarse primero en el puerto de Santa Fe. Desde este punto, los productos seguían a las demás provincias argentinas, como Córdoba, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Buenos Aires y Mendoza; y a otros países como Chile, y a través del Pacífico, al Alto Perú.

Cuentan los historiadores que los españoles observaron que el mate era un “alimento energizante”, un aliado de los guaraníes en el trabajo, y por este motivo incentivaron su consumo también en el “centro minero de Potosí”.

Los británicos de Chile

De la misma forma, “los británicos de Chile (que se ocupaban de la trata de esclavos traídos de África) vieron que también beneficiaba a los negros, lo probaron y lo llevaron a Londres, donde fue muy bien recibido.

Incluso se pensó en reemplazar el tradicional uso del té por esta bebida, ya que era más provechosa e incluso más barata; pero como las misiones jesuíticas del Paraguay eran su único productor, y el comercio del té les reportaba tan buenas ganancias, se desechó la idea”, se lee en Wikipedia.

La foto que acompaña este texto fue publicada en la web del Ministerio de Cultura de la Nación, junto al texto “En una visita por el Museo del Cabildo, la historiadora Marissa Pineau reflexionó sobre los alcances de la esclavitud, el rol y la historia de los afro-descendientes en Argentina”, que hace referencia los primeros africanos que, a fines del siglo XVI y durante el XVII, llegaron a Buenos Aires.

FUENTE: Instituto Nacional de la Yerba Mate

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