Arroyito Dúo la fuerza joven del nuevo folclore patagónico

Por Marcela Espinosa.

Ella, Victoria de la Puente de Buenos Aires, él, Nehuén Rapoport de Río Negro, ambos coincidieron en la Escuela de Música Popular de Avellaneda y a partir de allí comenzaron a construir un camino juntos como compañeros de vida y de la música. Así nació, en 2014, Arroyito Dúo con el que recorrieron gran parte del país y realizaron tres giras internacionales, una por Latinoamérica (2014, 2015 y 2016) y dos por Europa (2018 y 2019). Actualmente radicados en Bariloche, con las giras en pausa debido de la crisis sanitaria, continúan trabajando y presentan su tercer material discográfico “Raigal”, que se encuentra disponible en las plataformas digitales. Aquí nos cuentan un poco de su historia, su presente y sus proyectos.

¿Cómo surgió la idea de comenzar Arroyito Dúo con giras internacionales?

Nuehuén: —Cuando hicimos la escuela de Avellaneda, decidimos hacer un viaje y ahí se formó el dúo, por eso el nombre “Arroyito”, un agua que va andando siempre, puede ser mansa, profunda, o se puede unir a un lago y eso sentíamos que queríamos hacer. Fue un año y medio de estar tocando y viajando.

¿Cómo fue esa primera experiencia?

Nehuén: —El folclore argentino fue una fuerte apuesta para nosotros, creo que ese viaje nos hizo dar cuenta lo importante que es el folclore de tu lugar, y también tener canciones propias proponer el repertorio, lo que el cantor está sintiendo en ese momento, lo que puede llegar a aportar. No conocíamos a nadie, nos iban invitando, salían fechas y fue alucinante, nunca habíamos vivido algo así. Conocimos lo poderoso que es el lenguaje musical, no importan las fronteras.

Victoria: —El primer viaje fue por Latinoamérica, desde Argentina a México por tierra ida y vuelta, eso nos tomó 18 meses. No fue un viaje planeado, encaramos la ruta y dijimos vamos hacia donde nos lleve la música, la curiosidad y las ganas, bueno como la música es infinita, los viajes también. Hicimos música en todos lados y todo el tiempo, desde un gran teatro hasta en la calle, era algo muy nutritivo compartiendo con la gente. Estábamos compartiendo música de nuestra cultura que era super respetada, valorada y muy bien recibida. Fue un año inaugural inolvidable.

¿Con esta experiencia pudieron percibir si la música latinoamericana está hermanada como una gran región?

Nehuén: —Sí, sentimos que sí con respecto a los ritmos, a como es el folclore de cada lugar y como se transmitió de persona a persona, eso lo vimos exactamente igual que en Argentina, en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, México. Todos con guitarreadas, peñas que las llaman de distinta manera, pero pasando las canciones de generación en generación y así se arman los movimientos. Nos dimos cuenta que, al menos en esa época, la escasa información que llega a cada país con respecto a otros.

Victoria: —En cuanto a los ritmos, el parecido africano está en todos y la chacarera les suena natural, no hay que explicar nada, te ponés a tocar y la intuición los lleva a la chacarera como si nada. En cuanto a los referentes, Chabuca o Chavela cuentan una historia similar con procesos de exilio, con la dictadura, está relacionado porque fueron bastante simultáneas las revoluciones, las dictaduras y antes, con la llegada de los españoles y toda la colonización. Por eso es lindo compartir con músicos, que por ahí no son figuras, en sus casas, para terminar el día, para sus amigos, compartir algo, es muy interesante.

¿Cómo definen su estilo de folclore joven y actual?

Nehuén: —Para llegar hasta aquí pasamos por el folclore argentino, conociendo un montón de obras y autores fortaleciendo nuestro repertorio folclórico, sumado a nuestros referentes como Spinetta y Caetano Veloso, eso hace que hoy compongamos desde el folclore respetando las danzas y estructuras tradicionales, pero también con la canción que no tiene una estructura y que te puede llevar por distintos caminos. Entonces podemos decir que hacemos folclore y canciones también, somos cantautores, con poesía que incorpora elementos del sur, de la Patagonia, como árboles, fauna, lugares, palabras que son muy de acá, y pensada para el día de mañana sumar a la cultura rionegrina, patagónica, y al folclore argentino también.

¿Sus composiciones tienen una fuerte impronta patagónica?

Nuehuén: —Exactamente, hablar de la Patagonia es empezar por la campaña del desierto y los pueblos originarios. Las estaciones del año, el otoño tiene una particularidad muy importante, el verano también, respetando todo eso sentimos que vamos en un camino de composición, y es lo que queremos seguir haciendo, ojalá que esta música quede en las guitarreadas.

Victoria: —En la música de la Patagonia hay como una fisura histórica fuerte, está como la trinchera de los originarios contra los colonizadores que se instalaron acá, hay mucha gente de cultura alemana, nosotros no estamos en ninguna de esas dos, es como otra expresión que viene de otro lado, de hecho, mi familia es del norte, de La Rioja. Nosotros estamos como en un medio donde tratamos de escuchar la voz de toda la gente que ha estado acá, o que su familia estuvo acá antes de que los estados nacionales dividieran a los pueblos. Pero bueno también la expresión del hombre blanco, todo eso cuenta una historia y no vamos a dejar de contarla, esconderla o tratar de ser algo que no somos, me parece que lo que tenemos para decir es genuino en tanto somos testimonio vivo de nuestra historia, que es la historia de nuestro continente entero.

¿Cómo ven a la música de la Patagonia en este contexto?

Nehuén: —Creo que está creciendo un montón, se han organizado encuentros patagónicos en los que participaron muchos artistas de toda la Patagonia, están saliendo cantautores y músicos. Sentimos que estamos en una corriente también. Desde los Berbel que son los referentes, Giménez Agüero y otros que son de las décadas del ´60 y ´70 que están como ya establecidos, los ritmos folclóricos como el loncomeo, pero también está el vals sureño o la zamba sureña, está la corriente de la gente grande y sentimos que va a crecer un montón.

Victoria: —Sí hay muchísima gente de nuestra edad y chicos más jóvenes, que sorprendentemente no se están yendo a estudiar a Buenos Aires o a Córdoba, muchos se están quedando y estudian música desde acá, la pandemia también generó una reorganización de los espacios, de la manera de estudiar y hay muchos chicos de 24, 25 años que están haciendo temas bien patagónicos o bien sureños, pero componiendo a lo bestia, así que esto es una corriente y me parece que viene creciendo cada vez más.

Antes de la pandemia, esto que cuentan ¿generaba en la Patagonia una movida de peñas o encuentros?

Victoria: —Sí, sí hay movida de peñas, festivales, bueno ahora está todo mucho más aquietado. Hay una variedad climática en esta región que hace que haya una pausa en un momento del año. En marzo, abril cuando empezó la cuarentena, son meses que para nosotros es natural una pausa, porque hace mucho frío y llueve, entonces es como un momento de resguardo en el año, pero después en el verano, las playas lleno de música, muchos músicos tocando en la calle, en las plazas. En Bariloche ha llegado a haber 4 peñas el mismo día. Por ahí antes había una sensación que para el turista había que tocar otra cosa, nosotros en ese sentido hacemos nuestra música, no pretendemos hacer algo simplemente para entretener, la música no es eso para nosotros, así que donde tengamos que tocar una chacarera, lo haremos con gusto.

Nehuén: —Hay festivales en San Martín (de los Andes) en Junín (de los Andes) hay peñas. El Choele Choel está el festival más importante de Río Negro y más al sur también. Hay mucho público feliz con eso, también están surgiendo muchos Ballets en danza.

En esta pausa por la cuarentena ¿Están trabajando en algún proyecto?

Nehuén: —El año pasado arrancamos la pandemia suspendiendo una gira a Europa, habíamos trabajado un año en eso y tuvimos que suspender, pero dando vuelta la página, teníamos compuesto un disco y nos pusimos a trabajar sobre ese material y otras composiciones nuevas. Todo el año pasado grabamos ese disco que se llama “Raigal” y lo estamos presentando ahora, básicamente pusimos la energía ahí y para lo que queda de este año que viene muy similar, vamos a usar la misma receta, componer y grabar, y cuando se pueda salir a tocar hacerlo con repertorio nuevo, así que no es tiempo perdido, ni mucho menos, pero después de tantos años es difícil no estar proyectando conciertos, es un año frustrante en ese sentido, pero viendo la realidad social comprendemos todo lo que sucedió.

Victoria: —Este disco “Raidal” lo trabajamos con un colega pianista, que queremos mucho, es barilochense que actualmente está en Mendoza, se llama Mario Galván e hizo los arreglos de todo el disco, tal vez en otro momento trabajar con él la distancia hubiera sido un impedimento, pero en este contexto en el que todos nos adaptamos a las redes, al Zoom y le ponemos onda para que esto suceda, empezamos a maquetar nosotros acá las canciones y mandárselas, y él aportando ideas, así trabajamos también con el percusionista que es de Bariloche pero está en Córdoba y pudimos realmente sentir que estábamos tocando juntos.

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