Murió en un accidente el nieto de Atahualpa Yupanqui

“Hoy, ha partido para el “Gran Silencio” Emiliano Chavero, saludamos profundamente a sus hijos, sus padres, hermanas, familiares y todos sus amigos.

Fue un gran luchador por mantener vivo el legado de Don Ata, su abuelo, trabajando incansablemente muchos años en la Casa Museo, colaborando con todos los vecinos, e instituciones educativas. Solidario, tranquilo, soñador; descanses en paz, brilla alto Emi.

Se te va a extrañar, pero sin dudas tu memoria ha quedado en “Agua Escondida” y los cóndores del silencio esperarán tu fotografía”. Así lo despidióLa Comuna Cero Colorado en su cuenta de Facebook.

Poco después del mediodía de este jueves murió en un accidente de autos el nieto de Atahualpa Yupanqui, Emiliano Chavero. Hijo de Roberto “Kolla” Chavero, era el director de la Casa Museo del folklorista en Agua Escondida, en el Cerro Colorado de Córdoba.

Chavero, de 46 años, transitaba por la ruta 9 cerca de San José de la Dormida, en el departamento Tulumba. El choque involucró a un camión de gran porte y a un auto Volkswagen Trend, en donde viajaba él.

El auto volcó en la banquina y de inmediato se incendió. Actuaron efectivos de la Departamental Tulumba y agentes del cuartel de Bomberos Voluntarios de San José de la Dormida. La fiscalía de Deán Funes buscará determinar cómo fueron las circunstancias en las que ocurrió el accidente.

El nieto de Atahualpa Yupanqui -cuyo nombre era Héctor Roberto Chavero Aramburo- estaba encargado de la casa donde vivió su abuelo, quien conoció el Cerro Colorado en 1939 y le gustó por el paisaje y los criollos que vivían en la zona.

Le regalaron el terreno y se hizo un ranchito, un refugio a donde iba cuando la persecución política que sufría en los inicios de los cuarenta por comunista se ponía más dura. “Era el lugar que tenían con mi madre –contó Roberto, su único hijo y padre de Emiliano a LA NACION en una entrevista-. Cuando trabajó más y empezó a irle bien en el extranjero, la construcción fue creciendo y se convirtió en una casa”. Ya corrían los años cincuenta.

En 1989, su casa se convirtió en museo, pero se decidió mantener unos ambientes para Yupanqui y su esposa, la compositora y pianista Pauline Nenette Pepín. Ella murió en 1990 y dos años después falleció él, en Nimes, Francia. Sus restos están en el Cerro Colorado, como él lo quiso.

FUENTE: Diario La Nación

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