“Mujeres de Raíz” proyecto para mantener vivos los saberes ancestrales

Desde el inicio de los días, las mujeres indígenas han sido las encargadas de transmitir la identidad cultural en sus pueblos. Como consecuencia de la desterritorialización, muchas debieron migrar a las ciudades y desde el corazón de sus comunidades ponen en práctica sus conocimientos ancestrales y otros que aprendieron en diferentes espacios educativos.

En ese sentido, el proyecto Mujeres de Raíz, de la Dirección de Programas Socioculturales del Ministerio de Cultura impulsa, mediante diversas políticas culturales, el acompañamiento a comunidades indígenas en sus territorios para contribuir a mantener vivas las lenguas originarias, fortalecer las dinámicas comunitarias para la detección de problemáticas y necesidades, y para sostener activamente los proyectos productivos y culturales que genera la comunidad.

En una primera etapa Mujeres de Raíz realizó experiencias en comunidades indígenas del NOA y de la Provincia de Buenos Aires, facilitando la articulación con otras áreas del Estado, además de asesoramiento en gestión y capacitaciones para llevar a cabo los emprendimientos comunitarios de manera sustentable y facilitando el acceso en el mercado de artesanías.

“Mujeres de Raíz propicia espacios de diálogo, escucha, reflexión, apoyo y creación colectiva, destinados a mujeres y disidencias indígenas, que integran la perspectiva de género comunitaria y tienden puentes entre redes de mujeres indígenas, articulando con organismos locales. A partir de las necesidades de cada comunidad se generan las articulaciones institucionales necesarias, por ejemplo, con programas como Puntos de Cultura, las becas de MATRIA para artesanas, Becas formación FNA, o las capacitaciones del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad PBA”, comentan desde la coordinación del proyecto.

El proyecto propone un acompañamiento en tres etapas. La primera etapa en la que se fortalece el nexo con la comunidad y se realizan talleres, como el taller de composición grupal de una canción en lengua originaria cuyo objetivo es la detección de indicadores, problemáticas y fortalezas de la comunidad. Una segunda etapa en la que se difunde entre la comunidad las diversas políticas públicas que se están ejecutando y se acompaña y asesora a los miembros de la comunidad en la inscripción a esos programas, tratando de contribuir a reducir las asimetrías de información. Y una tercera etapa final en la que se trabaja para el sostenimiento autónomo en el tiempo de los proyectos comunitarios.

En este último tiempo, se organizaron talleres de canciones en lengua originaria y actualmente se realiza el acompañamiento de proyectos productivos culturales de la Comunidad Qom de Presidente Derqui, partido de Pilar, entre ellos, los talleres de telar, coordinados por las mujeres de la comunidad.

Clara y Vanesa son musicoterapeutas y participan realizando talleres en el programa. Para ellas es importante poder acompañar a las mujeres de las comunidades indígenas en sus procesos de fortalecimiento y reencuentro con los saberes propios de su cultura, identidad y cosmovisión. “Nosotras llegamos, escuchamos, acompañamos y facilitamos el acceso a las articulaciones que creemos, colaboran con lo que emerge en cada comunidad, cada grupo tiene lo propio, por eso pensamos la perspectiva de género de manera situada, para que cada grupo sea partícipe con su perspectiva y lleve adelante sus proyectos”.

María Ochoa es parte de la comunidad a Marka-Wasi de La Plata. Lleva adelante la Asociación Civil warmi kuna manta atipaq songo kuna, que significa mujeres de corazones valientes. Es referente y fundadora de distintas organizaciones sociales, se dedica a las artesanías en cerámica y estudia Antropología. “Siempre estoy abriendo foros y charlas porque ser indígena es una filosofía, un fundamento de existencia, de vida”, comenta María, integrante de los talleres de Mujeres de Raíz.

Para mantener viva las reivindicaciones y memoria de sus pueblos, María considera que es importante el trabajo hacia dentro y fuera de la comunidad. “Desde el Consejo Indígena de La Plata- Berisso-Ensenada participamos en siete foros nacionales e internacionales. También sostenemos nuestros espacios comunitarios para poder mantener la lengua viva, la transmisión de nuestra cosmovisión. Salir de lo individualista para aprender a convivir en armonía con los otros y con la tierra. Aportamos nuestra mirada que está puesta en el valor que tiene el cuidado, el cuidado de la tierra, de nuestros cuerpos, de nuestros hijos, de nuestra comunidad, del planeta, de la vida en general”.

María conoce en profundidad el rol fundamental que las mujeres han ocupado en sus pueblos y pelea a diario por defender ese lugar de participación y toma de decisiones. “Las mujeres en nuestros pueblos han sido sometidas por los colonizadores, por eso hay una tendencia a la protección de parte de toda la comunidad nuestra hacia las mujeres. Creo que hay que volver a la conciencia de que somos comunidades activas, que somos fuertes, que hay diversidad entre mujeres también, la mujer de la ciudad, la mujer campesina, la que es indígena, la que no. Somos complementarias, también con las masculinidades somos complementarios, siempre integrándolos porque todo es con todo, nada es por separado”.

“El desafío hoy de las mujeres es ocupar los espacios que nos corresponden, que nuestras compañeras hablen, participen y tomen decisiones; volver a la conciencia de amor y cuidado, de nuestros saberes ancestrales. Por eso tenemos el espacio comunitario Centro Marka-Wasi, transmitimos nuestros saberes y cuidamos en comunidad a los niños y niñas ofreciendo apoyo escolar, talleres de horticultura, cerámica, transmisión de la lengua y simbología quechua y guaraní; participan de las ceremonias para la Pacha”.

Ana Medrano es artesana de la comunidad Qom de Derqui. Vive allí desde 1993 cuando fundaron ese barrio junto con hermanos y hermanas Qom. Hoy son más de 40 familias que vinieron desde distintas partes del Chaco y se instalaron en la ciudad.

“Yo me encargo del merendero Qomi Qompi y de dar los talleres de telar junto Audelina Medrano y Estela Acosta. Ahora estamos trabajando con Mujeres de Raíz que nos acompañan. Yo llevo las actividades del comedor en el barrio, siempre con ayuda de la comunidad y de afuera porque nos faltan cosas. Estoy preocupada también porque los chicos que ya casi no hablan nuestra lengua, el Qom, porque nacieron acá, por eso hace casi diez años armamos un taller de canciones en lengua Qom. También trabajo como traductora para trabajos de investigación de UNICEF y Conicet”, cuenta Ana.

Ana destaca el rol fundamental de las mujeres indígenas en la transmisión de saberes: “Nos juntamos con las mujeres porque queremos trabajar juntas, llevar las artesanías a las ferias y que nos vaya mejor. Nos ayudamos entre nosotras, pero también necesitamos ayuda para que podamos seguir enseñando artesanías. Siempre me preocupo por mantener la lengua Qom viva, ya que los niños como nacieron en Buenos Aires ya no la hablan y para mí eso es pérdida de la memoria y nuestra identidad. Por eso armamos junto a otras hermanas y hermanos el taller de lengua, que funciona en el centro integral comunitario del barrio”.

El proyecto Mujeres de Raíz se lleva adelante a través de Dirección de Programas Socioculturales, dependiente de la Dirección Nacional de Diversidad y Cultura Comunitaria, Secretaría de Gestión Cultural, del Ministerio de Cultura.

FUENTE: Ministerio de Cultura de la Nación

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